Esta entrada fue publicada originalmente en The Void Stile el 17 de agosto de 2017.
La noche es oscura y llena de terrores, y en estos momentos Internet es un oscuro y solitario paraje en un bosque sin luna y sin estrellas. Yup, tú, yo y un montón de niños del verano estamos destrozados por los spoilers de Game of Thrones.

¿Pero un spoiler es realmente tan malo? No necesariamente, todo depende del factor subjetividad. Es solo un spoiler de algo que ya se veía venir, dirán aquellos que se encargan de arruinar la experiencia (porque ya la vieron), e inclusive habrá personas que disfruten del placer de saber lo que vendrá con anticipación en la historia (algo completamente válido) pero claro, se vuelve una falta de respeto difundir información adelantada cuando aún existimos personas ilusa y estúpidamente románticas que aún preferimos vivir esos momentos viendo el episodio o película y no a través de Twitter, Facebook, Tumblr o en algo tan dispar como los comentarios de un blog de cocina (sí, me ha pasado).

Y como sabemos que existe gente idiota en el mundo que no deja disfrutar las cosas como se debe, además de tener en cuenta la falta de una River Song en nuestras vidas que nos advierta de cosas que no queremos saber aún, me puse a la labor de hacer un breve listado de las formas que tengo y que encontré para filtrar spoilers. Sí, un mini listado más de esos que abundan en la Internet. No, no está la opción de lanzar Dracarys a nadie.
El primero y más obvio es no entres a redes sociales sabiendo que no vas a poder ver el episodio (o película) en el día de su estreno. Simplemente no lo hagas, sé paciente. Es algo complicado, eso también lo sé, sobre todo teniendo en cuenta que día a día ya no solo usamos estas redes sociales para ver memes o chismorreos de tu grupo de amigos. Por ello, pese a ser la opción más obvia a realizar es también una que depende mucho de nuestro autocontrol.

Ahora, si tu autocontrol es tan fácil de corromper tenemos los filtros. ¡Filtros! Bendita opción que Twitter (y algunas otras redes) ya integra de facto en su interfaz. Tan sencillo como entrar al menú de configuración de su app (o versión web) y acceder a la parte de Palabras Silenciadas. Escoges las palabras especificas que deseas bloquear, ajustas el tiempo en que no quieras verlo y deja que Twitter haga el resto. Cualquier tweet que haga mención a aquello que quieras evadir será evitado. Tan sencillo como eso.
Y como las webs y Facebook no integran esta última función por defecto, nos queda ahora usar un Bloqueador de Spoilers (alguien haga sonar truenos a la distancia por favor). Existen por montones y los hay para Chrome, Firefox y Opera. Están Spoiler Protection, Unspoiler, Spoiler Shield, Social Fixer, YouTube Comments y un enorme y larguísimo etcétera, todos con la misma facilidad de configurar palabras clave y evitarte un mal trago innecesario.

La otra solución que he podido pensar es en hacer un uso de algo mágico y que hace maravillas: usar el sentido común.Admitámoslo, si entras a un blog o foro especializado en X tema que te apasiona, la probabilidad de ver algo así es altísima. El spoiler no llega a uno si uno no lo anda buscando, duh. Y aunque el título del artículo sea ambiguo, si sabes que es un producto que te interesa no vas a entrar campantemente esperando seguridad y bienestar y luego quejarte si lees algo de lo que no deseabas enterarte. Otro duh. A su vez, si una película o serie fue estrenada hace 10 años no puedes quejarte de los spoilers. Tuviste mucho tiempo para ver/leer/conocer el suceso y si no lo hiciste en su momento no esperes que el mundo se detenga por ti.
Y listo, son pequeñas estrategias que podrán mantenerte feliz y seguro en un medio que para nada es feliz y seguro. Solo queda esperar que los filtros, el autocontrol y el sentido común haga de las suyas. Claro, y tener la vaga esperanza de que ningún infeliz quiera desgraciarte el día pasando el spoiler vía WhatsApp/Telegram/Messenger.

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